En un post anterior comenté lo sencillo que era auto-publicar a través de Amazon, pero también hablé de la parte complicada, la que viene después: dar visibilidad a tu libro.

Si te da por curiosear y trastear en Amazon, verás la cantidad de libros que hay publicados en su plataforma. A no ser que alguien busque el tuyo en concreto, es REALMENTE DIFÍCIL que lleguen a él por casualidad. Es por eso que en este post voy a hablar de algunas herramientas y acciones necesarias para conseguir ser visible en ese mar de libros.

Y vamos a dividirlo en dos bloques: lo que Amazon te da y lo que tú te trabajas.

Amazon te da alguna pequeña ayuda para destacar en este mar de libros: KINDLE UNLIMITED y KDP SELECT.

  • Básicamente, la primera permite que la gente que paga una tarifa mensual pueda leerse tu libro gratis. A ti te pagarán por las hojas que se hayan leído. Por supuesto será mucha menos cantidad que la que cobrarías por venderlo, pero en esta fase estamos buscando darnos a conocer.
  • La segunda opción, KDP select, permite que escojas 5 días de 90 posibles para poner tu libro gratis. Esto hace que aparezca en un nuevo ranking, ganando visibilidad, y también ayuda a que la gente se lo lea. Total, es gratis.

Existe también un truqui para poner tu libro totalmente gratis forever, pero no me parece justo ni una buena táctica. Así que si queréis saber más sobre ello, suerte.

Sea como sea, en todos estos casos lo que se busca es que el lector adquiera el libro, pero aún más importante que lo valore. Amazon mide el posicionamiento de la obra en su ranking en función de sus ventas, pero sobretodo en función de sus valoraciones. Tan importante es que la gente conozca tu libro, como que hable de él.

Por supuesto, otro elemento importante para destacar en Amazon es la portada de tu libro. Pero de eso hablaré en otro post.

Y ahora vamos con la parte realmente complicada, esa que te llevará tiempo, recursos y alguna amistad rota: la promoción por tu parte.

Porque seamos sinceros, nuestro rango de acción es limitado y vamos a conseguir llegar en la mayoría de los casos a nuestro círculo de amistades y a sus allegados.  Y, como sabemos, la publicidad se basa en dar a conocer tu libro al mayor número de gente posible,  pero hay algo aún más importante:

llegar al público adecuado.

De nada sirve que tus padres se compren tu libro si les interesa un pimiento la fantasía o la ciencia ficción. Es libro morirá ahí, o como mucho en los comentarios del tipo “mi hijo ha escrito un libro” que contarán en la playa con los amigos.

Es por eso que debemos encontrar vías alternativas para llegar a otro público potencial. Y ahí es donde entra tu manejo de las redes sociales.  Porque tienes que ser visible en internet.

En este caso dispondremos de twitter, facebook, tumblr y tu blog.

El blog es una manera amena y divertida de darte a conocer al mundo, de llegar a gente que no pertenece a tu círculo de amistades.  Pero también es importante que lo dirijas a un público al que le interese el tipo de género que escribes, o como mínimo que le interese la literatura y los libros. Nadie crearía un blog de jardinería para vender coches, y de hacerlo lo va a tener complicado. Es por eso que tu blog debe ofrecer un contenido atractivo para el público al que va dirigido.

Twitter es una plataforma con una ventaja respecto a facebook a la hora de promocionar: la gente que te sigue y a la que sigues no tienen por qué formar parte de tu círculo de amistades.  Es abierta, y como tal puede llegar a gente muy dispar.

Facebook, por el contrario, se suele reducir a tu círculo de amistades y a no ser que crees una página de tu libro abierta a todo el mundo lo vas a tener complicado.  En futuros blogs os contaré cómo llegar a más gente a través de esta plataforma desembolsando una pequeña cantidad de dinero.

Tumblr… bueno, más de lo mismo pero con un toque hipster.

Como veis, cada una de estas vías online tiene su propio código y una manera de atraer. Pero en todas y cada una de ellas se repite una norma: la constancia.

Hay que ser constante. No puedes tener tus redes sociales abandonadas, y un buen día publicar un post buscando que la gente compre tu libro. Lo mismo pasa con tu blog. Debes cuidarlo y actualizarlo, ofrecer un contenido divertido e interesante.

Aún así, aunque pongas todas tus energías y esfuerzo, debes estar preparado para obtener como respuesta el mayor de los silencios. Destacar en internet es realmente complicado, y muchas veces es un trabajo de pico y pala.

Y llegamos al último punto.

Me reservo para el final la parte más complicada para asegurar que tu obra se venda, esa que realmente te va a costar mucho y que va a suponer un punto de inflexión: el contenido de tu libro.

Sí, como habéis leído.

Porque ya puedes hacer toda la promoción del mundo, ya puedes escribir veinte blogs y abrirte ochenta cuentas de twitter, que si el contenido de tu libro no interesa, ninguna macro-campaña publicitaria te ayudará a venderlo.

Al final, la mejor táctica de venta es crear un buen producto, ofrecer algo al mundo que sea diferente, que tenga su propia voz y que entretenga. Si consigues atrapar al lector, obtendrás la herramienta de promoción más poderosa del mundo:

El boca a boca.

Desde la época de las cavernas, el boca a boca ha sido la manera más eficaz de dar algo a conocer. No hay nada más fiable que la opinión de alguien que conoces y en quien confías. Te pueden bombardear con cientos de trailers de películas, pero tú irás a ver antes la que te recomiende esa persona en quien confías.

Los grandes best-sellers lo han sido por el boca a boca. Harry Potter lo fue por el boca a boca, y sin él habría sido imposible su boom.  La mayoría de ellos han nacido como pequeñas obras residuales, escondidas en una esquina de una tienda (física u online). Pero el boca a boca las ha sacado de esa oscuridad, revelándolas al mundo.

La archiconocida y multimillonaria saga de Percy Jackson y el ladrón del rayo nació en 2005 y se tiró varios años con más pena que gloria, hasta que de repente el boca a boca y el interés por el género fantástico la sacaron de las tinieblas.

Porque hay otro factor que contribuye casi tanto o más que el boca a boca en el éxito de un libro: saber estar en el momento adecuado.

Los gustos van y vienen, y los géneros suben o bajan en puestos. Ahora mismo el género que lo peta es el romántico y en especial el CHICK LIT. Se tratan de novelas dirigidas a un público femenino de 30 años, el que más literatura consume. Hablan de personajes femeninos divertidos y desastrosos, pero que a la vez triunfan a su manera. Un ejemplo es Bridget Jones.

La fantasía, por su parte, había sido un género olvidado hasta hace unos años. Pero de repente toda una generación de adolescentes decidió consumir este producto, y los libros mejor posicionados y con un contenido interesante destacaron.

Lo contrario ha pasado con la ciencia ficción. Hace una década era el género super ventas, y ahora está en el olvido.

Pero recordemos que las modas son cíclicas (ahí están los pantalones de pitillo para demostrarlo) y todo vuelve. El thriller tuvo su momento, y ahora está decayendo. Pero volverá, al igual que la novela realista.

Esto nos demuestra que, según la época, hay géneros que venden más que otros, y muchos blogs recomiendan que escribas tal o cual género para vender más. Así que… ¿Qué tipo de género debo escribir ahora mismo para vender mucho y comprarme una gran mansión?

La respuesta es sencilla: el que a  ti te guste.

Porque no hay nada más efectivo para enganchar a un lector que escribir lo que uno querría ver escrito. La pasión que imprimirás a las páginas de un libro en el que creas nada tendrá que ver con la que usarías para un producto prefabricado.

Estoy convencido de que la autora de “Cincuenta sombras de Grey” escribió el libro porque quiso hacerlo, porque era lo que le pedía el cuerpo. Y lo mismo con J.K Rowling.

Así que, si decides escribir un libro, y buscas tener visibilidad, deberás emplear mucha energía en promocionarlo.

Pero mucha más en crearlo.

Si quieres ver un ejemplo de lo que hablo en este post, puedes hacerlo en la página de venta de Los Durmientes.

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